Historia y Origen del Apellido Lombana

Los datos más antiguos que disponemos del apellido Lombana corresponden al año 1605.

Origen en la población llamada La Lombana, perteneciente al municipio de Riotuerto (Cantabria), cuyo nombre tomaron individuos que eran naturales de la misma, según fue costumbre en la Edad Media.

Armas.- El “Repertorio de Blasones de la Comunidad Hispánica” le asigna: En sinople, un castillo de plata. Bordura de oro, con ocho aspas de gules.

El apellido Lombana en España

En España 229 personas tienen el apellido Lombana como primer apellido, 191 personas lo tienen como segundo apellido, y entre 0-5 personas lo llevan como primer y segundo apellido.

El apellido Lombana por provincias (España)

Suma total de personas apellidadas Lombana (primer apellido + segundo apellido + ambos apellidos)

  • Madrid (120)
  • Cantabria (49)
  • Bizkaia (44)
  • Barcelona (38)
  • Alicante/Alacant (20)
  • Valencia/València (10)
  • Gipuzkoa (17)
  • Murcia (8)
  • Albacete (6)
  • León (6)
  • Málaga (12)
  • Palmas, Las (6)
  • Santa Cruz de Tenerife (6)
  • Balears, Illes (7)

Apellidos con ortografía similar al Apellido Lombana

Lomba
Lomban
Lombard
Lombardero
Lombardi
Lombardía
Lombardo
Lombart
Lombarte
Lombary
Lombas
Lombau
Lombera
Lombillo
Lombo
Lombona
Lombraña
Lombroni
saber más sobre la relación entre escudos de armas y apellidos Es importante saber que los escudos no pertenecen a los apellidos. Son las personas y las familias (también las instituciones), las que adoptan o heredan un blasón. Dicho de otra forma, no todos los García, Fernández o López tienen el mismo escudo, ya que existen muchas familias portadoras de un mismo apellido pero con diferentes orígenes. Resumiendo, hay linajes que ostentan escudos y estos pueden heredarse, pero para saber con certeza si nos pertenece un escudo en concreto tenemos que realizar un estudio genealógico.

En España, como en otros muchos países, cualquier persona puede crear su escudo de armas y adoptarlo como propio, para ello es altamente recomendable, por no decir imprescindible, contratar los servicios de un maestro heraldista que pueda constituir (blasonar y componer), dichas armas atendiendo al riguroso cumplimiento de las leyes heráldicas.
error: Contenido protegido